Para la mayoría de los niños y niñas, el control de esfínteres ocurre espontáneamente siguiendo una secuencia evolutiva que comienza con la adquisición del control intestinal durante la noche seguido del control diurno entre los dieciocho y los veinticuatro meses. Casi de inmediato ocurre el control diurno de la vejiga seguido del nocturno. Entre los cuatro y los cinco años de edad un gran porcentaje de niños han adquirido el control voluntario de los procesos de eliminación de esfínteres.
La enuresis es la descarga involuntaria de orina que persiste después de que el niño ha alcanzado los tres o cuatro años de edad, no existiendo indicios de patología orgánica.
Muchas familias se preocupan pensando que si su hijo/a se hace pis en la cama es porque tiene un serio problema psicológico. Se han realizado multitud de estudios intentando asociar estos problemas con otro tipo de trastornos (personalidades especiales, deficiencias intelectuales...), pero en ningún caso se ha encontrado una relación estrecha y consistente.
La enuresis no es algo que tenga que preocupar, en la mayoría de los casos y no conviene hacer de ello un problema, ya que muchos casos se corrigen con la edad. Sin embargo, es en estos años cuando la relación con otros niños suele ampliarse y, por lo general, no nos suele agradar ser diferentes de los demás, sobre todo si la diferencia es peyorativa.
El tratamiento psicológico tiene la ventaja de ser relativamente fácil de aplicar, inofensivo para el niño y muy eficaz en un porcentaje alto de casos. Además orienta a los padres sobre cómo actuar, lo cual los tranquiliza y evita el uso de métodos inadecuados como el castigo o el exceso de permisividad.